38 Cuaresma 2005
IGLESIA PEREGRINA
Cuaresma 2005
Publicación de la Diócesis Anglicana del Uruguay
Volumen 38, Año 3.
EDICIÓN DE CUARESMA
Cuaresma: tiempo de profunda oración, arrepentimiento, solidaridad y cambio...
Mensaje Cuaresmal del Obispo Diocesano Miguel Tamayo
Actitud Anglicana de leer e interpretar la Biblia. Distintos usos de la Bibli.
¿Qué significa el silencio para nosotros?...........
Caminos hacia la difícil interioridad...............
Noticias de las Comunidades y su gente...........
Las diez cosas que no se saben de Rowan Williams...........................................
Resolución de Lambeth de 1998 sobre la Eutanasia..................................................
Foro Social Mundial...................................
Para vivir una Semana Santa........................
“La cruz es la gloria de Dios, porque el sacrificio propio es la expresión del amor. Así sabemos cuánto nos ama Jesús”
William Temple
MENSAJE de Cuaresma del Obispo Diocesano Miguel Tamayo
El mensaje que anuncia la cercanía del Reino de Dios, y que fue el de Jesucristo, siempre esta precedido de un llamado al arrepentimiento y a la conversión. “Arrepentíos que el Reino de los cielos se ha acercado”.
Si el corazón de la vida de la Iglesia, extensión de la Encarnación de Dios en Jesucristo, es hacer tal anuncio, entonces el mismo implica un llamado al arrepentimiento y a la conversión.
Por eso la Iglesia lo hace de manera constante y de modo muy especial en los tiempos litúrgicos penitenciales: el Adviento y la Cuaresma, sobre todo en éste último.
Su liturgia u adoración siempre lo incluye y lo expresa mediante la confesión, porque no puede haber relación honesta y sincera para con Dios y para con nuestro prójimo si no reconocemos que fallamos y que tenemos que enderezar nuestras vidas conforme a los propósitos divinos.
Los tiempos que vivimos apremian a que reconozcamos la necesidad que tenemos de enmendar nuestras vidas como personas, como familias, como iglesia, como pueblo parte de este mundo.
Como personas, porque “hemos errado y nos hemos extraviado como ovejas perdidas, siguiendo demasiado los designios y deseos de nuestro propio corazón”.
Como familias, porque no honramos a nuestros padres como se merecen, no somos fieles a las promesas del matrimonio, porque no educamos nuestros hijos en el amor del Señor.
Como Iglesia, porque insistimos en nuestras “desdichadas divisiones, en odios y prejuicios, e impedidos de vivir en santa unión y concordia”.
Como pueblo y país, parte de este mundo, porque no construimos un sociedad fraterna donde podamos amarnos como hermanos y hermanas, porque aún nos falta ser más solidarios con los más pobres, porque, hay millones que mueren de hambre y enfermedades curables, porque desatamos guerras y crueles venganzas.
Miremos todo esto y empecemos por nosotros mismos a hacer “la metanoia”, el cambio del que nos habla la Escritura Santa, para que podamos tener esperanza de que el Reino de Dios tenga una oportunidad en nosotros. ¡De eso se trata este santo tiempo!
Que tengamos una fructífera Cuaresma es mi deseo y oración,
En el amor de Jesucristo,
+ Miguel
ACTITUD ANGLICANA DE LEER E INTERPRETAR LA BIBLIA. P. Heber Castaño (4)
Distintos usos de la BibliaLa Iglesia Anglicana se ha definido como una Iglesia Bíblica, es decir, que encuentra en la Sagradas Escrituras la base de su fe, todo el contenido necesario para la salvación, por eso es puesta en la mano de todos los cristianos y se invita a la lectura asidua, a la meditación, estudio y oración con la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios ha sido el nexo de comunión con todos los hermanos cristianos. Ella ha sido la gran protagonista del ecumenismo en América Latina. Gracias a los constantes estudios bíblicos, distintas comunidades cristianas, han ensayado nuevos métodos de lectura e interpretación, como el de la Lectura Orante, ya mencionado anteriormente.
La Iglesia Anglicana ha hecho una gran contribución en el campo de nuevas formas, de hecho, en todas las formas: fundamentalista, científica, tradicional, entre otras. Al ser una Iglesia abierta a las diferencias, por esto, marcadamente ecuménica, nos entroncamos en una lectura que es relectura latinoamericana, que une a todas las personas que aman y buscan la liberación. La Biblia ha sido el principal factor de unidad entre las comunidades, la iglesias institucionales y los teólogos latinoamericanos. Leer la Biblia en la esperanza de la vida es poderlo hacer con total libertad, esta es otra forma como el anglicanismo puede hacer su aporte a la relectura bíblica latinoamericana.
Esta relectura de la Biblia desde América Latina, o para ser más concretos, desde la realidad uruguaya, que es dónde estamos parados y desde dónde leemos e interpretamos, y desde ahí la continental, puede hacer de la IAU, más uruguaya y más latinoamericana. Pues al ser una Iglesia prácticamente desconocida para los uruguayos aún, necesita hacerse más popular, más cercana a los asuntos que importan a todos; necesita encontrarse con la cultura uruguaya, crítica y secularizada, futbolera y melancólica. La Biblia leída desde la realidad es un desafío para todos, ello hará nacer un anglicanismo más encarnado en nuestra cultura uruguaya y latinoamericana, con sus particularidades propias, sumándose a todos los latinoamericanos en los esfuerzos transformadores y liberadores de Dios.
Ser lectores de la Biblia, en este contexto, nos desafía a una misión integral, que exige asumir la Palabra de Dios como Palabra de Vida Plena. Una Palabra que no podrá volver a Dios vacía, sino realizada . Pues La Palabra es eficaz, realiza lo que anuncia, pero por sobre todo es portadora de una urgencia, pues muchos están muriendo si haber sido regados por esta Vida Nueva que viene de Dios. De ahí la necesidad imperiosa de ser portadores de la Palabra de Vida para que todos “tengan vida, y la tengan en abundancia”(Jn. 10,10).
Ahora vamos a presentar distintos usos de la Biblia en las comunidades eclesiales. Tomaremos en cuenta nuestra experiencia y fuentes consultadas, y ofreceremos algunos textos bíblicos para hacer la práctica de leer e interpretar, aplicando los conocimientos que estamos adquiriendo.
1. Uso Litúrgico___________________
La Palabra de Dios acompañó desde siempre la oración del Pueblo de Dios. Ha hecho de la celebración cristiana, un encuentro con la Palabra. Esta práctica cristiana, es herencia de las celebraciones sinagogales, cuya práctica principal consistía en leer la Torah y los Profetas, y compartir sus comentarios. Es recordado por todos, el episodio que nos traen los evangelios, mostrándonos a Jesús en la Sinagoga, y también de Pablo, en los Hechos de los Apóstoles. Los ritos de las Oraciones Matutinas y Vespertinas, del LOC, y el de la Liturgia de la Palabra, primera parte de la Eucaristía, son esencialmente versiones del oficio de la sinagoga.
El gran aporte cristiano a la liturgia sinagogal, fue el de incluir el Nuevo Testamento junto con textos del Antiguo Testamento. Estos cambios fueron surgiendo paulatinamente, comenzando a mediados del siglo II a.D., tal como nos describe el testimonio de Justino Mártir: “En un día llamado Domingo se reúnen donde viven, en la ciudad o en el campo, y leen las memorias de los Apóstoles o los escritos de los Profetas, largamente hasta que el tiempo les permita. Cuando el lector termina, el presidente, en un discurso, apela y nos invita a imitar esas nobles cosas.”
Judíos y cristianos tenemos nuestras bases en la lectura bíblica, y nuestra predicación y oración se centra en ella, de esta forma se hace experiencia de Dios y se comprende la vida, el mundo, y especialmente el Plan, el Proyecto que Dios tiene para su pueblo. Esto es fruto de un proceso, no es el resultado natural de la lectura.
Lo que sigue ahora son sugerencias prácticas, caminos para comprender lo que Dios me quiere decir hoy, intentando acercar la Biblia a nuestra vida concreta y viceversa, buscando en la Escritura la fuerza del mensaje para el hoy de nuestra existencia. Rescatando la Palabra de Dios para este presente, sabiendo que para la Biblia, palabra no equivale a discurso de una realidad ya dada, sino que es, antes que nada, denuncia y anuncio, juicio y proyecto. La Palabra de Dios –Dabar- es inminentemente “praxis”, teoría y práctica que no pueden separarse sino que se implican. Por eso, el tiempo que se privilegia no es ni el pasado, ni el presente, sino el futuro; cuando lo apenas posible se vuelve real, como se puede ver en toda la Biblia, es particularmente, en la Profecía y en la Apocalíptica.
Entonces ahora, usando estos sencillos aportes, comencemos a leer juntos la Biblia, leámosla con libertad, dejando aflorar la experiencia de vida, reconociendo el valor simbólico como una dimensión real de la vida popular, como así también el camino compartido de la comunidad y la riqueza de nuestra tradición.
Ficha de trabajo:
Leer pausadamente Ex. 12, 1-14
¿Qué dice?
¿Cuál es el contexto?
¿Qué significaba esta celebración en tiempos de esclavitud?
Leer Jn. 13, 1-20
¿Qué dice?
¿Cuál es el contexto?
¿Qué aspectos de la Pascua rescata Jesucristo?
¿Jesucristo coloca signos nuevos? ¿Cuáles?
Y nosotros, ¿Cómo estamos celebrando la Pascua de Cristo?
(Continuaremos en el próximo número)
Estamos en la Web
¿QUÉ SIGNIFICA EL SILENCIO PARA NOSOTROS? Joyce Dickey de Padilla. Quito, Ecuador
De vez en cuando los que hablan de la contaminación incluyen el ruido en su discurso. Vivimos en una cultura que aprecia y fomenta el bullicio. Hemos llegado al punto de no saber qué hacer si no hay ruido a nuestro alrededor. Siempre hay un trasfondo de radio o música que nadie está escuchando, o de televisión que nadie está viendo. Nos ahogamos en ruido, y el silencio hasta produce miedo en nosotros.
Muchos de nosotros tenemos miedo al silencio. Hace varios años, conversando con una amiga que vive sola, me comentó: “Lo primero que hago al llegar a casa es prender el televisor, no para ver, sino para que el sonido me acompañe. Tengo terror al silencio”. Quizá debemos preguntarnos si nosotros no hacemos algo parecido sin darnos cuenta. El ruido es nuestro constante acompañante. Pensemos por un momento en un día rutinario: ¿Cómo empieza nuestro día? ¿Cómo transcurre el día? ¿Y qué pasa cuando regresamos al hogar de noche?
Nos ahogamos en sonido, y la mayoría de las veces ni nos damos cuenta. Vale la pena hacer una pausa para revisar nuestras vidas y ver si hay algo que podemos hacer al respecto.
¿Por qué nos sumergimos en tanto ruido? ¿Será en parte porque el silencio nos da cierto temor?
Sentimos temor porque pensamos que en el silencio no está pasando nada. Y para nosotros que no pase nada es algo terrible. Aun en la iglesia, como en otros aspectos de nuestras vidas, pensamos que debemos ser productivos, que debemos producir. Por eso cuando hay silencio en la celebración, nos parece que algo ha quedado truncado y no se sabe qué hacer. Nos sentimos incómodos. Queremos que alguien rompa el silencio y diga algo. Nunca hemos aprendido cómo usar el silencio de forma creativa; no sabemos cómo relajarnos dentro de la profundidad y el poder del silencio.
Cuando el niño pasa en silencio, los padres se preocupan. “¿Qué pasa? Juanito está muy quieto, no hace ruido. Algo malo estará pasando,” dicen, y cuando esto pasa, con frecuencia lo llevan al psicólogo. Allí empiezan el análisis y el tratamiento para que el niño aprenda a entrar a nuestro mundo de ruido y bulla. Hemos aprendido bien la lección y ya de adultos vivimos en un ambiente –especialmente porque vivimos en la ciudad– donde es prácticamente imposible sumergirnos en el silencio. Y cuando vamos al campo, llevamos el radio o el toca cassette para no aburrirnos porque sentimos que allá no hay nada que escuchar. Los sonidos de la naturaleza los percibimos como silencio, y el silencio es algo que no entendemos. Nos toca aprender el valor del silencio.
EL SILENCIO*
El silencio es un tónico del espíritu y del cuerpo. Es energía cósmica que llega hasta las células más profundas de nuestro ser. Los seres vivientes tienen el silencio en su interior; ese silencio es parte del silencio del universo.
Los seres humanos aman el silencio; son las circunstancias las que les hacen vivir en el bullicio.
El sol, las estrellas, los astros, las plantas, los frutos, las flores y la tierra misma viven en silencio. En silencio viven las hormigas. En silencio vive la creación. Una vida con momentos de silencio es una vida con momentos de eternidad.
El silencio forma al pensador. Los pensamientos humanos provienen de mentes que trabajan en silencio. La concentración en pensar, crear, escribir, pintar, leer, trabajar y meditar, mejora con el silencio.
En el ruido no se puede trabajar, pensar, meditar o crear. El momento en que un ser humano recibe el impacto de un ruido, éste rompe la armonía interior del silencio.
En el ruido no puede haber salud. El silencio es un bálsamo que cura las heridas producidas por el ruido. El silencio rejuvenece, el ruido envejece. El silencio es un alimento que bien dosificado da fortaleza y energía.
Cuando una persona está absorta en una actividad, está en un estado de flujo y este estado de flujo constituye un estado de felicidad. Un pintor que está dibujando con toda su atención, está feliz; tal vez, más feliz que cuando contempla su obra terminada.
Se podría decir que el silencio es pariente de la felicidad. Y la felicidad es un estado del alma que rejuvenece y alarga la vida.
*(Adaptación de una carta del Dr. Gonzalo H. Zurita al editor del periódico HOY, Quito, Ecuador, noviembre 6 de 2000.)
...Una vida con momentos de silencio es una vida con momentos de eternidad...
Se podría decir que el silencio es pariente de la felicidad. Y la felicidad
es un estado del alma que rejuvenece y alarga la vida...
NOTICIAS DE LAS COMUNIDADES Y DE SU GENTE.
Santiago Apóstol: Los primeros días de febrero hemos realizado una experiencia de formación para la misión. Abordamos varios temas pertinentes a la tarea que nos hemos propuesto, pero lo más destacado es que lo hicimos desde la oración. Hemos decidido comenzar con la educación cristiana de niños, para empezar de sólo 9 años; y con la formación de un grupo de adolescentes de entre 11 a 14 años. Además vemos con preocupación la situación de muchos enfermos del barrio, a ellos también apuntará nuestra tarea misionera de este comienzo de año. Es válido destacar la disponibilidad de los hermanos y hermanas de la Comunidad, que durante muchas horas nos dispusimos a formarnos y a preparar juntos la propuesta de convocatoria para el barrio. Queremos ser una Comunidad Misionera, solidaria, “Samaritana”, unida y comprometida, visible al barrio por el servicio y la oración. Estamos orando y buscando recursos para poder tener pronto, si Dios quiere un templo parroquial acorde con las necesidades que respondemos. Este año tenemos el aporte de Sofía, una joven misionera que ha decidido estar unos meses con nosotros compartiendo sus dones y su vida.
San Andrés: (Tacuarembó) Seguimos en busca de un local para alquilar. Un lugar en el que podamos ofrecer la oración y el servicio a nuestros hermanos del barrio. Si bien este año hemos sentido la partida hacia la Comunidad de la Catedral de María Luisa y Natalia, estamos unidos y con ganas de hacer crecer la comunidad. Hoy nuestro compromiso es con el fortalecimiento comunitario mediante el acompañamiento y la formación que nos brinda el P. Tito. Tenemos mucha esperanza que este año podamos tener una espacio para comunidad más amplio y que sea, como dijo don Eusebio –miembro de la comunidad– La Casa de Todos. Dios quiera que así sea.
Parroquia La Trinidad: (Fray Bentos)
La Comunidad de Fray Bentos ha comenzado un nuevo año de actividades en dos áreas:
1) Un servicio a la comunidad.
2) Un área de formación bíblico teológica. En el área del servicio, hemos comenzado dos talleres, uno de porcelana fría, con clases que dicta un miembro de nuestra comunidad, Joana Mazzili. Este taller cuenta con una docena de personas, que han comenzado con alegría a trabajar. Parte de lo que en este taller se realiza es para el sostenimiento de la Parroquia.
También ha comenzado el taller de crochet a cargo de Nela Bravo, Ministra Laica de nuestra comunidad. Con esto tratamos de ofrecer una oportunidad de aprender y compartir nuestros dones.
En el área de la formación, comenzamos a trabajar sobre el evangelio de S. Mateo, en un curso -taller llamado: QUIERO MISERICORDIA Y NO SACRIFICIO. Este curso da la oportunidad de aprender y vivir la fe en familia, creciendo como comunidad misionera. Nos encomendamos a las oraciones de todos ustedes.
LAS 10 COSAS QUE NO SE SABEN ACERCA DEL ARZOBISPO DE CANTERBURY
ROWAN WILLIAMS
- Rowan Williams no sabe manejar. Su capellán lo lleva a todas partes, por lo que el mundo guiado de Lambeth le viene con naturalidad.
-Es sordo de un oido
-Fue un entusiasta actor en Oxford, haciendo el papel de Tomas Moro en Un Hombre de Todas las Estaciones.
-Aprendió ruso en 6 meses. Habla siete idiomas, incluido el galés.
-Le gustan las modas raras, particularmente le gustan las boinas negras.
-Insiste en viajar siempre en segunda clase.
-Está casado con la hija del Rt. Rev. Geoffrey Paul. El padre de Jane Williams fue el anterior Obispo de Bradford y un líder evangélico altamente respetado.
-Aunque enseñó en varios colegio teológicos, él es el único que no tomó cursos para ser ordenado obispo.
-Cuando estudiaba tenía un certificado permanente que lo eximía de hacer ejercicios.
-Le gusta mucho la música clásica, particularmente el barroco renacentista y Bach
FORO SOCIAL MUNDIAL 2005
Por Gastón Mazza Maio (*)
Entre los días 26 y 31 de enero se llevó a cabo en la ciudad de Porto Alegre el quinto Foro Social Mundial. El lema del Foro, “otro mundo es posible”, da cuenta de los objetivos que el mismo persigue, intentando ser una fuerte voz clamando por la detención de las acciones imperialistas de los Estados poderosos, llamando a los pueblos a movilizarse contra la guerra, el neoliberalismo, la explotación y la exclusión. "El neoliberalismo es incapaz de ofrecer un futuro digno y democrático a la humanidad. Por eso, otro mundo no solamente es posible, sino necesario y urgente", afirmó el Foro Social en su quinta edición, y en ello fundamentó la convocatoria a la participación.
En este evento tuvimos la bendición de participar siete jóvenes de la región Río de la Plata del Consejo Latinoamericano de Iglesias, y lo hicimos como parte de la delegación de veinticinco chicas y chicos provenientes de toda América Latina (Guatemala, El Salvador, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina y Uruguay). Sin duda, en ocasiones como ésta la riqueza del intercambio entre jóvenes de diferentes iglesias y más que nada culturas hace muy valioso el tiempo compartido y hace mucho a la madurez personal de cada uno de nosotros.
Pero más allá de esta realidad, que es común a todos los eventos que congregan a juventud de procedencia diversa, ¿cuál es el objeto concreto de la participación de una delegación juvenil cristiana en un evento como el Foro Social Mundial?
Por si acaso esta pregunta aún no había sido completamente respondida por las comunidades participantes, el Foro Ecuménico de Jóvenes, desarrollado en la Asociación Cristiana de Jóvenes de Porto Alegre y al que asistiéramos esta delegación del CLAI junto con otros hermanos de FUMEC y de diversas partes del mundo a través del CMI se encargó de completarla en los debates y estudios que nos ocuparon durante los tres primeros días de estadía en Porto Alegre.
Bien, sucede entonces que existimos jóvenes cristianos que nos sentimos llamados a servir formando una sociedad nueva, mejor y más justa. La lectura de los Evangelios de Lucas y Marcos, nos enseña que Jesús expresó claramente desde un principio que en Israel era necesario crear una sociedad nueva, desde abajo, desde la propia gente. En el capítulo cuarto del Evangelio de Lucas nuestro Señor declara para qué vino al mundo, y lo hace dejando claro que lo ha hecho para construir una sociedad nueva y más favorable a Dios y a los seres humanos. A través del Evangelio de Marcos, se observa que Jesús predicó como esencia del liderazgo el servicio mutuo de los unos con los otros. Así, estos jóvenes cristianos estamos entendiendo que Jesús llama a la transformación del poder, al cambio del poder-dominación por el poder-servicio. Jesús propone pues, un contra-modelo, la sociedad alternativa que tanto añoramos hoy en día, predicando el servicio mutuo como fundamento real del liderazgo y del poder (Marcos 10: 42-45) y anunciando un poder genuino y permanente (Romanos 8:38-39). Así pues, desde esta perspectiva estos jóvenes que agradecemos a Dios el regalo de la participación en el Foro Social creemos y entendemos que nuestro rol social como cristianos es resucitar la esperanza que tenemos en nuestra fe para construir, desde abajo, desde las bases, la sociedad nueva, tarea iniciada y encomendada por nuestro Señor Jesús.
Materialmente el Foro Social Mundial, descrito en sus objetivos al comienzo de este testimonio, en su quinta edición se organiza en once sectores que son espacios diferenciados a partir de su contenido temático. Pensamiento autónomo, bienes comunes de la Tierra, alternativas democráticas contra la dominación, paz y desmilitarización, integración de los pueblos y soberanía económica, derechos humanos y cosmovisiones y espiritualidad eran algunos de los temas ubicados en sectores independientes. Cada uno ocupaba una considerable extensión de terreno, donde se agrupaban no menos de una decena de carpas gigantes de dimensiones semejantes a una parroquia pequeña y algunas aún más grandes. En estos espacios se desarrollaban las actividades que daban contenido al Foro, como talleres, conferencias o simplemente exposiciones acerca de cuestiones concretas. El área general del Foro de Porto Alegre ofrecía también un escenario central donde se llevaron a cabo los espectáculos musicales y de otras artes, escenario de dimensiones enormes y con dos pantallas gigantes a ambos lados, y donde se disponía como platea de un inmenso parque despejado de vegetación que por lo menos duplicaba la extensión de una cancha de fútbol grande, escenarios mas pequeños, que podrían ser definidos como “normales” por su tamaño y equipamiento dispersos por algunos de los sectores o lugares cercanos a éstos, también para el desarrollo de espectáculos artísticos y de expresiones culturales diversas, un edificio destinado a la utilización de recursos tecnológicos dirigidos a la promoción del evento, esto es, sala de prensa con equipamiento informático en cantidad y calidad, una isla de edición para producción profesional de materiales audiovisuales también de uso gratuito, y una semejante de audio. Como contenido entonces del Foro además de los talleres se ofrecían exposiciones de diferente tipo, que según su producción variaban entre proyecciones, exposiciones fotográficas, stand, recreaciones de ambiente, etcétera.
Esta organización de las actividades del Foro hacía que existiera una programación abundante de actividades tipo taller o conferencias que se planteaban a lo largo de los días en cada sector, y que eran de lo más variadas, había actividades que convocaban de antemano y que colmaban su capacidad locativa y otras que se desarrollaban con menos público pero quizá de manera más participativa y con mayor intercambio, algunas con traducción simultánea disponible en español, francés, ingles y/o portugués; aproximadamente por día y por espacio unas treinta o cuarenta, lo que significa unas cuatrocientas por día. Aunque la cantidad de actividades programadas hicieron que de la planificación a la acción se marcaran distancias, y en muchos casos actividades que programaban su realización dos veces en el mismo día lo hicieron sólo una y otras se cancelaron directamente, también se incluyeron algunas nuevas, y se disponía de todos los medios posibles para la difusión de estos contenidos.
El V Foro Social Mundial reunió entre 135.000 y 170.000 personas en el Territorio Social Mundial, un área de algo más de cuatro kilómetros cuadrados. Solamente el Campamento Intercontinental de la Juventud albergó a treinta y cinco mil participantes. En total, estuvieron presentes representantes de 6.588 organizaciones, de 135 países. Cerca de 2.800 personas trabajaron en forma voluntaria y 6.823 periodistas de todo el mundo cubrieron el evento. La inauguración del Foro Social, el miércoles 26 de enero reunió a más de 200 mil personas que marcharon por las calles de la capital del Estado de Río Grande do Sul. ...
El Foro incluyó 2.500 actividades, entre las que se contaban 130 piezas teatrales y artísticas,
El Foro incluyó 2.500 actividades, entre las que se contaban 130 piezas teatrales y artísticas, 115 proyecciones de cine y vídeo y 96 exposiciones de arte.
El lunes, al momento del cierre, se encontraban presentados 352 pronunciamientos, muchos de ellos con respuestas concretas a problemas identificados en los más de dos mil grupos de discusión que funcionaron.
En esta pluralidad de actividades se materializó el espíritu de rechazo de las acciones imperialistas que van sobre los pueblos dominando su economía, su cultura, su economía y de las conductas intolerantes de la diversidad, el cual además se aventuró a la proposición de alternativas para la acción dirigida a construir el otro mundo posible. Así, los seres humanos convocados por este trascendente evento proponemos acciones concretas, como una campaña por la cancelación inmediata e incondicional de la deuda externa e ilegítima de los países del sur que a su vez ya fue pagada varias veces, y exigimos que termine la ocupación de Irak y que cesen las amenazas de Estados Unidos contra Irán, Venezuela y otros países. Los movimientos sociales apoyan campañas contra las transnacionales que violan los derechos humanos, sociales y sindicales, y apoyan la voz de las mujeres que marcharán este año por todo el mundo reclamando igualdad.
De esta manera, entre el 23 y el 31 de enero de 2005, desde el Foro Ecuménico y el Foro Social Mundial, jóvenes de todo el mundo reavivamos nuestro espíritu para continuar la construcción de una sociedad más justa, donde la justicia de Dios esté visible, y a lo que nos sentimos llamados.
El Foro Social fue una manifestación de dimensiones muy grandes para el planeta todo, pero un comentario aparte merece el ambiente que se generó en el evento mismo, allí el intercambio con la gente en los talleres o fuera de ellos, a los 41 grados de calor, era muy enriquecedor y siempre bien recibido, donde las dificultades originadas en el idioma se sorteaban con la muy buena voluntad que abundaba, y donde uno podía enterarse, de mano de una fuente fiel y directa, de la realidad que se vive de los diferentes lugares de este mundo. (*)
RESOLUCIONES DE LA CONFERENCIA DE LAMBETH SOBRE LA EUTANASIA
-1998-
- “La vida es don divino y es intrínsicamente santa, significativa y valiosa.
- Define la eutanasia como el acto por el cual una persona intencionadamente causa o asiste en causar la muerte de otra persona que es terminal o está seriamente enferma de modo de terminar con el sufrimiento y el dolor de otra persona.
- Resuelve que la eutanasia, como definición precisa, no es compatible ni con la fe cristiana ni debe ser permitida en la legislación civil.
- Distingue entre eutanasia y “no hacer, retirar, declinar o terminar el excesivo tratamiento médico o intervención, todos los cuales están en consonancia con le fe cristiana y en hacer posible que una persona muera con dignidad.
- Cuando una persona está en estado vegetativo permanente, sostenerlo con nutrición artificial e hidratación pueden ser vistos como constituyendo intervención médica” ¨[IP]
CAMINOS HACIA LA DIFÍCIL INTERIORIDAD. Felisa Elizondo
Una sabiduría que viene desde antiguo habla del silencio, la calma y la profundidad como condiciones en las que la oración suele brotar. Y sin embargo la vida en la ciudad se caracteriza por el ruido y el cruce de múltiples reclamos, por la agitación y el ritmo rápido hasta ser acelerado. Y por la dispersión, que difícilmente puede evitarse.
Con todo, la oración puede encontrar su tiempo y su ambiente en este mismo contexto que propendería a negarla o a dificultarla seriamente.
Será posible orar si no renunciamos a crear en nuestra propia vida momentos de sosiego que nos consientan reunir nuestro ser y encontrar nuestra realidad interior; ayudados, cuando sea posible, de un espacio y de un ambiente de calma. Estas condiciones que permiten vivir “personalmente” son las que nos ayudarán a orar y a durar en la fe. Y ese tiempo de interioridad dará calidad humana a todos nuestros tiempos.
Ahora bien, si un realismo humilde nos hace reconocer que la oración necesita de esos apoyos, no por ello se reduce a esos especiales momentos. Quienes han vivido y viven con hondura su vocación de cristianos en la ciudad de hoy hablan de que la soledad y el silencio no han de exigir exactamente un aislamiento al modo como en tiempos pasados fue entendido.
Un rincón en la propia casa, una lectura reposada de los grandes orantes y sus textos, una escucha o el recuerdo de una palabra oída en la comunidad, prolongan en la vida de todos los días la oración de los tiempos más largos. Igual que la plegaria y la celebración del domingo revivirán en momentos sucesivos, cuando un gesto, un deseo, una situación sobrevenida los reclame y devuelva a la profundidad.
La interioridad no se opone, desde luego, a un hacer con dedicación sincera. Y el Espíritu que habita en lo interior es el mismo que induce a advertir su gemido en el conjunto de la creación y en las creaciones de los hombres. Orar es, por ello, preparar eficazmente la ciudad futura en la ciudad que habitamos.
La interioridad personal tampoco es la hondura de un yo a solas. Aunque con toda razón podemos hablar de un lugar donde estamos “a solas ante Dios”, no se trata tanto de acceder a una soledad total cuanto de acoger en lo más profundo a “Alguien que es en nosotros más íntimo que nosotros mismos”, según la conocida frase de San Agustín de Hipona. Y de reconocer a otros desde esa hondura. Porque en nuestra oración está asistiéndonos, como en el creer, “la nube de testigos”, que desde atrás y en la comunión de la fe, ora con nosotros.
Se podría decir incluso que es más conforme a Dios nuestro interior cuando está poblado de recuerdos de los otros: “¿Qué has hecho de tu hermano?”sigue siendo una pregunta para los creyentes. Por ello, en la oración de la ciudad, que necesita de la intimidad y el sosiego, no están ausentes los afanes por el futuro, ni las esperanzas, ni el clamor por una fraternidad que ensanche su círculo.
De la auténtica esperanza decía Gabriel Marcel que “supone que yo, por mi parte, hago todo lo que puedo en la esfera de la acción, muy limitada, que me corresponde, sin rechazar ninguna de mis responsabilidades”. Y decía de la oración que “sólo adquiere su significación, su virtud, cuando ilusiona y transfigura esa actividad oscura y cotidiana que, porque es un esfuerzo hacia el amor, lucha verdaderamente contra la desesperación”.
Orar en la ciudad es una expresión y una condición del vivir cristianamente en la ciudad. También a este propósito vale la advertencia de que ora como se vive sin que deje de ser verdad que la oración hace más habitable la ciudad, puesto que lo que los labios hablan, las manos suelen, en cierta esperable coherencia, intentar poner por obra
PISTAS PARA ORAR EN LA CIUDAD: ¿Cómo orar en la ciudad? Sometidos a un cambio acelerado de costumbres, inmersos en las prisas y ruidos, un tanto desarraigados, nerviosos y fragmentados, en medio de una sociedad de la increencia o indiferencia generalizada, en la que los cristianos resultan irrelevantes, ¿se puede orar?
Nos planteamos la posibilidad de que en esa gran ciudad, lugar de tantas tristezas y tragedias humanas, pueda convertirse para nosotros en un lugar privilegiado para el encuentro con Dios. Llegamos a formular estas pistas para facilitar ese encuentro:
1/Mantener la fe en que Dios quiere manifestarse, le importamos, no somos insignificantes para Él. Perdurar en nuestra voluntad de encontrarle; echarle en falta, desear a Dios. Es ponernos ante Él con sinceridad. Invocarle para que se manifieste: “Aquí estoy , Señor, muéstrame tu rostro”.
2/Hacer calma en nuestro entorno agitado, escapar a las prisas, entrar en profundidad, hacer silencio, pasar a la otra dimensión, abrir la ventana al otro horizonte, auscultar los rumores de la trascendencia: “Calma, sosiego y silencio vienen de la mano de Dios”.
3/Recuperar, cultivar rincones de trascendencia, señales de que Dios existe: un pequeño jardín, una capilla recogida, un icono, la Biblia, una vela en el piso..., para recomponer cada uno su retablo, su paisaje de fe y “poner la escalera que alcance el cielo”.
4/Prestar atención profunda a la realidad: “Ahí verán a Dios”. La atención es una forma de plegaria: prestando atención a un enfermo, a un niño, a una persona que te necesita, a una obra de arte, se manifiesta esa otra presencia.:
* Mirar a las personas, descubrir su rostro verdadero. En cada rostro ha quedado algún rasgo del Dios oculto. Al Dios de la ciudad nos conducen las imágenes vivas que son nuestros conciudadanos: “Orar en la ciudad es un orar desnudo de imágenes, poblado de hermanos”.
* La atención a las desgracias de los hombres con los que convivimos convierte la invocación al Padre común en una terrible exigencia: “Caín, ¿Dónde está tu hermano?”
* En el ómnibus, en las veredas, también se puede rezar. Los hechos vividos y revisados en profundidad llevan a Dios.
* Las relaciones humanas tienden un puente hacia Dios: cada persona es un Templo que encierra la presencia de Dios.
5/Hacer memoria y orar por los que queremos, por aquellos a quienes nos debemos, por los otros de los que nadie se acuerda. Hacer cadena, orar muchos en múltiples lugares. La oración mejora la ciudad y tiene incidencia social; si Dios se hace presente, todo se transforma. Ante Dios nunca estamos solos: en cada uno se hace presente todo el cosmos y la humanidad entera “gime con dolores de parto”. En el encuentro de cada orante con Dios, nos encontramos todos.
6/ Reenganchar con la tradición bíblica, con los testigos que nos precedieron..., y pasar nosotros ese tesoro a los siguientes. Los salmos nos prestan una belleza oracional acumulada.
7/ Recordar los textos de la Eucaristía del Domingo, actualizar su mensaje a través de una homilía que no sofoque La Palabra, sino que se haga eco de ella., le dé relieve.
8/ Desde nuestra comunidad parroquial queremos ofertar un espacio que facilite el encuentro con Dios:
* cuidar el lugar de la Capilla y facilitar de materiales que ayuden a orar (Biblia, LOC, Cancionero...)
* a través de la acogida y el acompañamiento de las personas.¨
* en las celebraciones, que se hagan eco de la vida de los que participan y sirvan de puente con Dios.
* recrear signos que acerquen a la gente las historias de Dios con los hombres.
9/Las personas y comunidades verdaderamente orantes son fraternas y serviciales, luz y guía para los que buscan el encuentro con Dios.-
Para vivir una SEMANA SANTA con Jesús camino al padre...
CAMINO de CARIDAD,
de ENTREGA y SACRIFICIO,
que se expresa en la SOLIDARIDAD efectiva con todos,
especialmente los más necesitados.
hasta la Pascua de Resurrección.
CAMINO DE RECONCILIACIÓN, para empezar de nuevo,
para volver a compartir, a estar juntos, a recibir.
desde el amor del Padre y del Hijo,
la fuerza del Espíritu que nos renueva.
CAMINO DE FE y ESPERANZA
que se realiza
en los gestos pequeños
de cada día,
donde descubrimos
la discreta y misteriosa presencia
del Resucitado,
a quien reconocemos siempre cercano
“en la fracción del pan”...
I G L E S I A P E R E G R I N A [IP]
Tercera Época—N° 38
Publicación de la Diócesis
Anglicana del Uruguay
Departamento de Comunicaciones
Director Responsable: Obispo Diocesano Miguel Tamayo Zaldivar
Equipo Redactor: P. Gonzalo Soria Resala, P. Heber Castaño Torres, y Pablo Dominguez.
FEBRERO 2005
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Esta humilde publicación anhela compartir la tarea misionera de la Iglesia Anglicana del Uruguay y servir como herramienta de información y formación en el seguimiento de Cristo, en la permanente búsqueda de unidad entre todos los cristianos.
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Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad de sus autores y no necesariamente de la Diócesis Anglicana del Uruguay.
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Se permite la reproducción total o parcial del material publicado citando la fuente.
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Para proponer nuevos artículos enviar a
lego@ adinet.com.uy / anglican@netgate.como.uy
Joyce Dickey de Padilla. Quito, Ecuador
De vez en cuando los que hablan de la contaminación incluyen el ruido en su discurso. Vivimos en una cultura que aprecia y fomenta el bullicio. Hemos llegado al punto de no saber qué hacer si no hay ruido a nuestro alrededor. Siempre hay un trasfondo de radio o música que nadie está escuchando, o de televisión que nadie está viendo. Nos ahogamos en ruido, y el silencio hasta produce miedo en nosotros.
Muchos de nosotros tenemos miedo al silencio. Hace varios años, conversando con una amiga que vive sola, me comentó: “Lo primero que hago al llegar a casa es prender el televisor, no para ver, sino para que el sonido me acompañe. Tengo terror al silencio”. Quizá debemos preguntarnos si nosotros no hacemos algo parecido sin darnos cuenta. El ruido es nuestro constante acompañante. Pensemos por un momento en un día rutinario: ¿Cómo empieza nuestro día? ¿Cómo transcurre el día? ¿Y qué pasa cuando regresamos al hogar de noche?
Nos ahogamos en sonido, y la mayoría de las veces ni nos damos cuenta. Vale la pena hacer una pausa para revisar nuestras vidas y ver si hay algo que podemos hacer al respecto.
¿Por qué nos sumergimos en tanto ruido? ¿Será en parte porque el silencio nos da cierto temor?
Sentimos temor porque pensamos que en el silencio no está pasando nada. Y para nosotros que no pase nada es algo terrible. Aun en la iglesia, como en otros aspectos de nuestras vidas, pensamos que debemos ser productivos, que debemos producir. Por eso cuando hay silencio en la celebración, nos parece que algo ha quedado truncado y no se sabe qué hacer. Nos sentimos incómodos. Queremos que alguien rompa el silencio y diga algo. Nunca hemos aprendido cómo usar el silencio de forma creativa; no sabemos cómo relajarnos dentro de la profundidad y el poder del silencio.
Cuando el niño pasa en silencio, los padres se preocupan. “¿Qué pasa? Juanito está muy quieto, no hace ruido. Algo malo estará pasando,” dicen, y cuando esto pasa, con frecuencia lo llevan al psicólogo. Allí empiezan el análisis y el tratamiento para que el niño aprenda a entrar a nuestro mundo de ruido y bulla. Hemos aprendido bien la lección y ya de adultos vivimos en un ambiente –especialmente porque vivimos en la ciudad– donde es prácticamente imposible sumergirnos en el silencio. Y cuando vamos al campo, llevamos el radio o el toca cassette para no aburrirnos porque sentimos que allá no hay nada que escuchar. Los sonidos de la naturaleza los percibimos como silencio, y el silencio es algo que no entendemos. Nos toca aprender el valor del silencio.
EL SILENCIO*
El silencio es un tónico del espíritu y del cuerpo. Es energía cósmica que llega hasta las células más profundas de nuestro ser. Los seres vivientes tienen el silencio en su interior; ese silencio es parte del silencio del universo.
Los seres humanos aman el silencio; son las circunstancias las que les hacen vivir en el bullicio.
El sol, las estrellas, los astros, las plantas, los frutos, las flores y la tierra misma viven en silencio. En silencio viven las hormigas. En silencio vive la creación. Una vida con momentos de silencio es una vida con momentos de eternidad.
El silencio forma al pensador. Los pensamientos humanos provienen de mentes que trabajan en silencio. La concentración en pensar, crear, escribir, pintar, leer, trabajar y meditar, mejora con el silencio.
En el ruido no se puede trabajar, pensar, meditar o crear. El momento en que un ser humano recibe el impacto de un ruido, éste rompe la armonía interior del silencio.
En el ruido no puede haber salud. El silencio es un bálsamo que cura las heridas producidas por el ruido. El silencio rejuvenece, el ruido envejece. El silencio es un alimento que bien dosificado da fortaleza y energía.
Cuando una persona está absorta en una actividad, está en un estado de flujo y este estado de flujo constituye un estado de felicidad. Un pintor que está dibujando con toda su atención, está feliz; tal vez, más feliz que cuando contempla su obra terminada.
Se podría decir que el silencio es pariente de la felicidad. Y la felicidad es un estado del alma que rejuvenece y alarga la vida.
*(Adaptación de una carta del Dr. Gonzalo H. Zurita al editor del periódico HOY, Quito, Ecuador, noviembre 6 de 2000.)
...Una vida con momentos de silencio es una vida con momentos de eternidad...
Se podría decir que el silencio es pariente de la felicidad. Y la felicidad
es un estado del alma que rejuvenece y alarga la vida...
NOTICIAS DE LAS COMUNIDADES Y DE SU GENTE.
Santiago Apóstol: Los primeros días de febrero hemos realizado una experiencia de formación para la misión. Abordamos varios temas pertinentes a la tarea que nos hemos propuesto, pero lo más destacado es que lo hicimos desde la oración. Hemos decidido comenzar con la educación cristiana de niños, para empezar de sólo 9 años; y con la formación de un grupo de adolescentes de entre 11 a 14 años. Además vemos con preocupación la situación de muchos enfermos del barrio, a ellos también apuntará nuestra tarea misionera de este comienzo de año. Es válido destacar la disponibilidad de los hermanos y hermanas de la Comunidad, que durante muchas horas nos dispusimos a formarnos y a preparar juntos la propuesta de convocatoria para el barrio. Queremos ser una Comunidad Misionera, solidaria, “Samaritana”, unida y comprometida, visible al barrio por el servicio y la oración. Estamos orando y buscando recursos para poder tener pronto, si Dios quiere un templo parroquial acorde con las necesidades que respondemos. Este año tenemos el aporte de Sofía, una joven misionera que ha decidido estar unos meses con nosotros compartiendo sus dones y su vida.
San Andrés: (Tacuarembó) Seguimos en busca de un local para alquilar. Un lugar en el que podamos ofrecer la oración y el servicio a nuestros hermanos del barrio. Si bien este año hemos sentido la partida hacia la Comunidad de la Catedral de María Luisa y Natalia, estamos unidos y con ganas de hacer crecer la comunidad. Hoy nuestro compromiso es con el fortalecimiento comunitario mediante el acompañamiento y la formación que nos brinda el P. Tito. Tenemos mucha esperanza que este año podamos tener una espacio para comunidad más amplio y que sea, como dijo don Eusebio –miembro de la comunidad– La Casa de Todos. Dios quiera que así sea.
Parroquia La Trinidad: (Fray Bentos)
La Comunidad de Fray Bentos ha comenzado un nuevo año de actividades en dos áreas:
1) Un servicio a la comunidad.
2) Un área de formación bíblico teológica. En el área del servicio, hemos comenzado dos talleres, uno de porcelana fría, con clases que dicta un miembro de nuestra comunidad, Joana Mazzili. Este taller cuenta con una docena de personas, que han comenzado con alegría a trabajar. Parte de lo que en este taller se realiza es para el sostenimiento de la Parroquia.
También ha comenzado el taller de crochet a cargo de Nela Bravo, Ministra Laica de nuestra comunidad. Con esto tratamos de ofrecer una oportunidad de aprender y compartir nuestros dones.
En el área de la formación, comenzamos a trabajar sobre el evangelio de S. Mateo, en un curso -taller llamado: QUIERO MISERICORDIA Y NO SACRIFICIO. Este curso da la oportunidad de aprender y vivir la fe en familia, creciendo como comunidad misionera. Nos encomendamos a las oraciones de todos ustedes.
LAS 10 COSAS QUE NO SE SABEN ACERCA DEL ARZOBISPO DE CANTERBURY
ROWAN WILLIAMS
- Rowan Williams no sabe manejar. Su capellán lo lleva a todas partes, por lo que el mundo guiado de Lambeth le viene con naturalidad.
-Es sordo de un oido
-Fue un entusiasta actor en Oxford, haciendo el papel de Tomas Moro en Un Hombre de Todas las Estaciones.
-Aprendió ruso en 6 meses. Habla siete idiomas, incluido el galés.
-Le gustan las modas raras, particularmente le gustan las boinas negras.
-Insiste en viajar siempre en segunda clase.
-Está casado con la hija del Rt. Rev. Geoffrey Paul. El padre de Jane Williams fue el anterior Obispo de Bradford y un líder evangélico altamente respetado.
-Aunque enseñó en varios colegio teológicos, él es el único que no tomó cursos para ser ordenado obispo.
-Cuando estudiaba tenía un certificado permanente que lo eximía de hacer ejercicios.
-Le gusta mucho la música clásica, particularmente el barroco renacentista y Bach
FORO SOCIAL MUNDIAL 2005
Por Gastón Mazza Maio (*)
Entre los días 26 y 31 de enero se llevó a cabo en la ciudad de Porto Alegre el quinto Foro Social Mundial. El lema del Foro, “otro mundo es posible”, da cuenta de los objetivos que el mismo persigue, intentando ser una fuerte voz clamando por la detención de las acciones imperialistas de los Estados poderosos, llamando a los pueblos a movilizarse contra la guerra, el neoliberalismo, la explotación y la exclusión. "El neoliberalismo es incapaz de ofrecer un futuro digno y democrático a la humanidad. Por eso, otro mundo no solamente es posible, sino necesario y urgente", afirmó el Foro Social en su quinta edición, y en ello fundamentó la convocatoria a la participación.
En este evento tuvimos la bendición de participar siete jóvenes de la región Río de la Plata del Consejo Latinoamericano de Iglesias, y lo hicimos como parte de la delegación de veinticinco chicas y chicos provenientes de toda América Latina (Guatemala, El Salvador, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina y Uruguay). Sin duda, en ocasiones como ésta la riqueza del intercambio entre jóvenes de diferentes iglesias y más que nada culturas hace muy valioso el tiempo compartido y hace mucho a la madurez personal de cada uno de nosotros.
Pero más allá de esta realidad, que es común a todos los eventos que congregan a juventud de procedencia diversa, ¿cuál es el objeto concreto de la participación de una delegación juvenil cristiana en un evento como el Foro Social Mundial?
Por si acaso esta pregunta aún no había sido completamente respondida por las comunidades participantes, el Foro Ecuménico de Jóvenes, desarrollado en la Asociación Cristiana de Jóvenes de Porto Alegre y al que asistiéramos esta delegación del CLAI junto con otros hermanos de FUMEC y de diversas partes del mundo a través del CMI se encargó de completarla en los debates y estudios que nos ocuparon durante los tres primeros días de estadía en Porto Alegre.
Bien, sucede entonces que existimos jóvenes cristianos que nos sentimos llamados a servir formando una sociedad nueva, mejor y más justa. La lectura de los Evangelios de Lucas y Marcos, nos enseña que Jesús expresó claramente desde un principio que en Israel era necesario crear una sociedad nueva, desde abajo, desde la propia gente. En el capítulo cuarto del Evangelio de Lucas nuestro Señor declara para qué vino al mundo, y lo hace dejando claro que lo ha hecho para construir una sociedad nueva y más favorable a Dios y a los seres humanos. A través del Evangelio de Marcos, se observa que Jesús predicó como esencia del liderazgo el servicio mutuo de los unos con los otros. Así, estos jóvenes cristianos estamos entendiendo que Jesús llama a la transformación del poder, al cambio del poder-dominación por el poder-servicio. Jesús propone pues, un contra-modelo, la sociedad alternativa que tanto añoramos hoy en día, predicando el servicio mutuo como fundamento real del liderazgo y del poder (Marcos 10: 42-45) y anunciando un poder genuino y permanente (Romanos 8:38-39). Así pues, desde esta perspectiva estos jóvenes que agradecemos a Dios el regalo de la participación en el Foro Social creemos y entendemos que nuestro rol social como cristianos es resucitar la esperanza que tenemos en nuestra fe para construir, desde abajo, desde las bases, la sociedad nueva, tarea iniciada y encomendada por nuestro Señor Jesús.
Materialmente el Foro Social Mundial, descrito en sus objetivos al comienzo de este testimonio, en su quinta edición se organiza en once sectores que son espacios diferenciados a partir de su contenido temático. Pensamiento autónomo, bienes comunes de la Tierra, alternativas democráticas contra la dominación, paz y desmilitarización, integración de los pueblos y soberanía económica, derechos humanos y cosmovisiones y espiritualidad eran algunos de los temas ubicados en sectores independientes. Cada uno ocupaba una considerable extensión de terreno, donde se agrupaban no menos de una decena de carpas gigantes de dimensiones semejantes a una parroquia pequeña y algunas aún más grandes. En estos espacios se desarrollaban las actividades que daban contenido al Foro, como talleres, conferencias o simplemente exposiciones acerca de cuestiones concretas. El área general del Foro de Porto Alegre ofrecía también un escenario central donde se llevaron a cabo los espectáculos musicales y de otras artes, escenario de dimensiones enormes y con dos pantallas gigantes a ambos lados, y donde se disponía como platea de un inmenso parque despejado de vegetación que por lo menos duplicaba la extensión de una cancha de fútbol grande, escenarios mas pequeños, que podrían ser definidos como “normales” por su tamaño y equipamiento dispersos por algunos de los sectores o lugares cercanos a éstos, también para el desarrollo de espectáculos artísticos y de expresiones culturales diversas, un edificio destinado a la utilización de recursos tecnológicos dirigidos a la promoción del evento, esto es, sala de prensa con equipamiento informático en cantidad y calidad, una isla de edición para producción profesional de materiales audiovisuales también de uso gratuito, y una semejante de audio. Como contenido entonces del Foro además de los talleres se ofrecían exposiciones de diferente tipo, que según su producción variaban entre proyecciones, exposiciones fotográficas, stand, recreaciones de ambiente, etcétera.
Esta organización de las actividades del Foro hacía que existiera una programación abundante de actividades tipo taller o conferencias que se planteaban a lo largo de los días en cada sector, y que eran de lo más variadas, había actividades que convocaban de antemano y que colmaban su capacidad locativa y otras que se desarrollaban con menos público pero quizá de manera más participativa y con mayor intercambio, algunas con traducción simultánea disponible en español, francés, ingles y/o portugués; aproximadamente por día y por espacio unas treinta o cuarenta, lo que significa unas cuatrocientas por día. Aunque la cantidad de actividades programadas hicieron que de la planificación a la acción se marcaran distancias, y en muchos casos actividades que programaban su realización dos veces en el mismo día lo hicieron sólo una y otras se cancelaron directamente, también se incluyeron algunas nuevas, y se disponía de todos los medios posibles para la difusión de estos contenidos.
El V Foro Social Mundial reunió entre 135.000 y 170.000 personas en el Territorio Social Mundial, un área de algo más de cuatro kilómetros cuadrados. Solamente el Campamento Intercontinental de la Juventud albergó a treinta y cinco mil participantes. En total, estuvieron presentes representantes de 6.588 organizaciones, de 135 países. Cerca de 2.800 personas trabajaron en forma voluntaria y 6.823 periodistas de todo el mundo cubrieron el evento. La inauguración del Foro Social, el miércoles 26 de enero reunió a más de 200 mil personas que marcharon por las calles de la capital del Estado de Río Grande do Sul. ...
El Foro incluyó 2.500 actividades, entre las que se contaban 130 piezas teatrales y artísticas,
El Foro incluyó 2.500 actividades, entre las que se contaban 130 piezas teatrales y artísticas, 115 proyecciones de cine y vídeo y 96 exposiciones de arte.
El lunes, al momento del cierre, se encontraban presentados 352 pronunciamientos, muchos de ellos con respuestas concretas a problemas identificados en los más de dos mil grupos de discusión que funcionaron.
En esta pluralidad de actividades se materializó el espíritu de rechazo de las acciones imperialistas que van sobre los pueblos dominando su economía, su cultura, su economía y de las conductas intolerantes de la diversidad, el cual además se aventuró a la proposición de alternativas para la acción dirigida a construir el otro mundo posible. Así, los seres humanos convocados por este trascendente evento proponemos acciones concretas, como una campaña por la cancelación inmediata e incondicional de la deuda externa e ilegítima de los países del sur que a su vez ya fue pagada varias veces, y exigimos que termine la ocupación de Irak y que cesen las amenazas de Estados Unidos contra Irán, Venezuela y otros países. Los movimientos sociales apoyan campañas contra las transnacionales que violan los derechos humanos, sociales y sindicales, y apoyan la voz de las mujeres que marcharán este año por todo el mundo reclamando igualdad.
De esta manera, entre el 23 y el 31 de enero de 2005, desde el Foro Ecuménico y el Foro Social Mundial, jóvenes de todo el mundo reavivamos nuestro espíritu para continuar la construcción de una sociedad más justa, donde la justicia de Dios esté visible, y a lo que nos sentimos llamados.
El Foro Social fue una manifestación de dimensiones muy grandes para el planeta todo, pero un comentario aparte merece el ambiente que se generó en el evento mismo, allí el intercambio con la gente en los talleres o fuera de ellos, a los 41 grados de calor, era muy enriquecedor y siempre bien recibido, donde las dificultades originadas en el idioma se sorteaban con la muy buena voluntad que abundaba, y donde uno podía enterarse, de mano de una fuente fiel y directa, de la realidad que se vive de los diferentes lugares de este mundo. (*)
RESOLUCIONES DE LA CONFERENCIA DE LAMBETH SOBRE LA EUTANASIA
-1998-
- “La vida es don divino y es intrínsicamente santa, significativa y valiosa.
- Define la eutanasia como el acto por el cual una persona intencionadamente causa o asiste en causar la muerte de otra persona que es terminal o está seriamente enferma de modo de terminar con el sufrimiento y el dolor de otra persona.
- Resuelve que la eutanasia, como definición precisa, no es compatible ni con la fe cristiana ni debe ser permitida en la legislación civil.
- Distingue entre eutanasia y “no hacer, retirar, declinar o terminar el excesivo tratamiento médico o intervención, todos los cuales están en consonancia con le fe cristiana y en hacer posible que una persona muera con dignidad.
- Cuando una persona está en estado vegetativo permanente, sostenerlo con nutrición artificial e hidratación pueden ser vistos como constituyendo intervención médica” ¨[IP]
CAMINOS HACIA LA DIFÍCIL INTERIORIDAD. Felisa Elizondo
Una sabiduría que viene desde antiguo habla del silencio, la calma y la profundidad como condiciones en las que la oración suele brotar. Y sin embargo la vida en la ciudad se caracteriza por el ruido y el cruce de múltiples reclamos, por la agitación y el ritmo rápido hasta ser acelerado. Y por la dispersión, que difícilmente puede evitarse.
Con todo, la oración puede encontrar su tiempo y su ambiente en este mismo contexto que propendería a negarla o a dificultarla seriamente.
Será posible orar si no renunciamos a crear en nuestra propia vida momentos de sosiego que nos consientan reunir nuestro ser y encontrar nuestra realidad interior; ayudados, cuando sea posible, de un espacio y de un ambiente de calma. Estas condiciones que permiten vivir “personalmente” son las que nos ayudarán a orar y a durar en la fe. Y ese tiempo de interioridad dará calidad humana a todos nuestros tiempos.
Ahora bien, si un realismo humilde nos hace reconocer que la oración necesita de esos apoyos, no por ello se reduce a esos especiales momentos. Quienes han vivido y viven con hondura su vocación de cristianos en la ciudad de hoy hablan de que la soledad y el silencio no han de exigir exactamente un aislamiento al modo como en tiempos pasados fue entendido.
Un rincón en la propia casa, una lectura reposada de los grandes orantes y sus textos, una escucha o el recuerdo de una palabra oída en la comunidad, prolongan en la vida de todos los días la oración de los tiempos más largos. Igual que la plegaria y la celebración del domingo revivirán en momentos sucesivos, cuando un gesto, un deseo, una situación sobrevenida los reclame y devuelva a la profundidad.
La interioridad no se opone, desde luego, a un hacer con dedicación sincera. Y el Espíritu que habita en lo interior es el mismo que induce a advertir su gemido en el conjunto de la creación y en las creaciones de los hombres. Orar es, por ello, preparar eficazmente la ciudad futura en la ciudad que habitamos.
La interioridad personal tampoco es la hondura de un yo a solas. Aunque con toda razón podemos hablar de un lugar donde estamos “a solas ante Dios”, no se trata tanto de acceder a una soledad total cuanto de acoger en lo más profundo a “Alguien que es en nosotros más íntimo que nosotros mismos”, según la conocida frase de San Agustín de Hipona. Y de reconocer a otros desde esa hondura. Porque en nuestra oración está asistiéndonos, como en el creer, “la nube de testigos”, que desde atrás y en la comunión de la fe, ora con nosotros.
Se podría decir incluso que es más conforme a Dios nuestro interior cuando está poblado de recuerdos de los otros: “¿Qué has hecho de tu hermano?”sigue siendo una pregunta para los creyentes. Por ello, en la oración de la ciudad, que necesita de la intimidad y el sosiego, no están ausentes los afanes por el futuro, ni las esperanzas, ni el clamor por una fraternidad que ensanche su círculo.
De la auténtica esperanza decía Gabriel Marcel que “supone que yo, por mi parte, hago todo lo que puedo en la esfera de la acción, muy limitada, que me corresponde, sin rechazar ninguna de mis responsabilidades”. Y decía de la oración que “sólo adquiere su significación, su virtud, cuando ilusiona y transfigura esa actividad oscura y cotidiana que, porque es un esfuerzo hacia el amor, lucha verdaderamente contra la desesperación”.
Orar en la ciudad es una expresión y una condición del vivir cristianamente en la ciudad. También a este propósito vale la advertencia de que ora como se vive sin que deje de ser verdad que la oración hace más habitable la ciudad, puesto que lo que los labios hablan, las manos suelen, en cierta esperable coherencia, intentar poner por obra
PISTAS PARA ORAR EN LA CIUDAD: ¿Cómo orar en la ciudad? Sometidos a un cambio acelerado de costumbres, inmersos en las prisas y ruidos, un tanto desarraigados, nerviosos y fragmentados, en medio de una sociedad de la increencia o indiferencia generalizada, en la que los cristianos resultan irrelevantes, ¿se puede orar?
Nos planteamos la posibilidad de que en esa gran ciudad, lugar de tantas tristezas y tragedias humanas, pueda convertirse para nosotros en un lugar privilegiado para el encuentro con Dios. Llegamos a formular estas pistas para facilitar ese encuentro:
1/Mantener la fe en que Dios quiere manifestarse, le importamos, no somos insignificantes para Él. Perdurar en nuestra voluntad de encontrarle; echarle en falta, desear a Dios. Es ponernos ante Él con sinceridad. Invocarle para que se manifieste: “Aquí estoy , Señor, muéstrame tu rostro”.
2/Hacer calma en nuestro entorno agitado, escapar a las prisas, entrar en profundidad, hacer silencio, pasar a la otra dimensión, abrir la ventana al otro horizonte, auscultar los rumores de la trascendencia: “Calma, sosiego y silencio vienen de la mano de Dios”.
3/Recuperar, cultivar rincones de trascendencia, señales de que Dios existe: un pequeño jardín, una capilla recogida, un icono, la Biblia, una vela en el piso..., para recomponer cada uno su retablo, su paisaje de fe y “poner la escalera que alcance el cielo”.
4/Prestar atención profunda a la realidad: “Ahí verán a Dios”. La atención es una forma de plegaria: prestando atención a un enfermo, a un niño, a una persona que te necesita, a una obra de arte, se manifiesta esa otra presencia.:
* Mirar a las personas, descubrir su rostro verdadero. En cada rostro ha quedado algún rasgo del Dios oculto. Al Dios de la ciudad nos conducen las imágenes vivas que son nuestros conciudadanos: “Orar en la ciudad es un orar desnudo de imágenes, poblado de hermanos”.
* La atención a las desgracias de los hombres con los que convivimos convierte la invocación al Padre común en una terrible exigencia: “Caín, ¿Dónde está tu hermano?”
* En el ómnibus, en las veredas, también se puede rezar. Los hechos vividos y revisados en profundidad llevan a Dios.
* Las relaciones humanas tienden un puente hacia Dios: cada persona es un Templo que encierra la presencia de Dios.
5/Hacer memoria y orar por los que queremos, por aquellos a quienes nos debemos, por los otros de los que nadie se acuerda. Hacer cadena, orar muchos en múltiples lugares. La oración mejora la ciudad y tiene incidencia social; si Dios se hace presente, todo se transforma. Ante Dios nunca estamos solos: en cada uno se hace presente todo el cosmos y la humanidad entera “gime con dolores de parto”. En el encuentro de cada orante con Dios, nos encontramos todos.
6/ Reenganchar con la tradición bíblica, con los testigos que nos precedieron..., y pasar nosotros ese tesoro a los siguientes. Los salmos nos prestan una belleza oracional acumulada.
7/ Recordar los textos de la Eucaristía del Domingo, actualizar su mensaje a través de una homilía que no sofoque La Palabra, sino que se haga eco de ella., le dé relieve.
8/ Desde nuestra comunidad parroquial queremos ofertar un espacio que facilite el encuentro con Dios:
* cuidar el lugar de la Capilla y facilitar de materiales que ayuden a orar (Biblia, LOC, Cancionero...)
* a través de la acogida y el acompañamiento de las personas.¨
* en las celebraciones, que se hagan eco de la vida de los que participan y sirvan de puente con Dios.
* recrear signos que acerquen a la gente las historias de Dios con los hombres.
9/Las personas y comunidades verdaderamente orantes son fraternas y serviciales, luz y guía para los que buscan el encuentro con Dios.-
Para vivir una SEMANA SANTA con Jesús camino al padre...
CAMINO de CARIDAD,
de ENTREGA y SACRIFICIO,
que se expresa en la SOLIDARIDAD efectiva con todos,
especialmente los más necesitados.
hasta la Pascua de Resurrección.
CAMINO DE RECONCILIACIÓN, para empezar de nuevo,
para volver a compartir, a estar juntos, a recibir.
desde el amor del Padre y del Hijo,
la fuerza del Espíritu que nos renueva.
CAMINO DE FE y ESPERANZA
que se realiza
en los gestos pequeños
de cada día,
donde descubrimos
la discreta y misteriosa presencia
del Resucitado,
a quien reconocemos siempre cercano
“en la fracción del pan”...
I G L E S I A P E R E G R I N A [IP]
Tercera Época—N° 38
Publicación de la Diócesis
Anglicana del Uruguay
Departamento de Comunicaciones
Director Responsable: Obispo Diocesano Miguel Tamayo Zaldivar
Equipo Redactor: P. Gonzalo Soria Resala, P. Heber Castaño Torres, y Pablo Dominguez.
FEBRERO 2005
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