40 Primavera 2005
IGLESIA PEREGRINA
Publicación de la Diócesis Anglicana del Uruguay
Edición de Primavera 2005
Numero 40
Segunda Época
Jesús les enseñó diciendo:
Un día fueron dos hombres al templo a orar,
uno era fariseo y el otro publicano.
El fariseo oraba diciendo: Dios te doy gracias ..
porque no soy pecador como aquel publicano.
El publicano oraba diciendo: ¡ten piedad de mi,
porque soy pecador!
Y Jesús añadió: el último salió justificado
antes que el primero
MENSAJE DEL OBISPO
Ciertamente vivimos días difíciles en nuestro mundo de hoy. Podríamos decir aún más: día terribles.
Acciones terroristas han acabado con la tranquilidad de nuestras vidas y desastres naturales traen muerte por doquier. Todo esto, más el hambre y la muerte a causa de enfermedades curables, resultado de nuestra injusticia, hacen a nuestro mundo cada vez más un doloroso lugar donde vivir. A todo esto se suma, para nosotros anglicanos, la terrible situación interna de nuestra Comunión que amenaza con desmembrarla sin compasión.
Sin embargo la historia en general y la nuestra en particular, nos trae un gran consuelo y esperanza.
John Locke uno de los más famosos filósofos y pensadores ingleses del siglo XVII, quien se sentía muy a gusto de llamarse a si mismo anglicano, escribió a una persona que lo criticaba: “le contesto compartiendo cuáles son mis pensamientos sobre la obra La Tolerancia mutua entre los Cristianos. Yo entiendo que la tolerancia es característica esencial de la verdadera Iglesia”.
En medio de los conflictos de la época de la Reforma, hubo ejemplos de reconciliación, como la forma en que la Reina Isabel y sus consejeros trataron el tema de la Eucaristía. El tema de la transustanciación, recordarán, era un tema por el cual los protestantes y los católicos se mataron y quemaron entre si por muchos años. Muchas divisiones hubo por la interpretación de qué sucedía exactamente con el pan y el vino en la Eucaristía.
La solución de Isabel, fue encontrar una expresión, por medio de palabras y de actitudes, que permitieran a personas con diferentes visiones sobre este asunto, permanecer en la misma iglesia, para beneficio de todo lo que tenían en común. Así surgió la idea anglicana de la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía, que proclama una realidad sin describirla.
Las divisiones doctrinales específicas se consideraron menos importantes que el corazón común de la fe cristiana, y deberían contenerse antes que permitirles fomentar el cisma. Esto está en el corazón de la tradición anglicana. Fue la aplicación práctica de la máxima: “En lo esencial, unidad, en lo no esencial, libertad, y en todo caridad.”
¡Volvamos a nuestras raíces ¡
+ Miguel
UN VIAJE PARA REPENSAR LA IGLESIA FRENTE AL NUEVO IMPERIO Por Leticia Gómez
Queridos hermanos, voy a compartirles parte de la experiencia del Congreso Anglicano Latinoamericano que se llevó a cabo en Panamá del 5 al 10 de octubre organizado por CETALC. La convocatoria fue para analizar la Globalización y sus implicaciones en América Latina y el Caribe, un desafío para la Iglesia Episcopal Anglicana. Como delegados de Uruguay fuimos el Obispo Miguel, Alejandro Manzoni, el P. Gonzalo Soria y yo. Fue la primera vez que me encontré con 150 anglicanos de nuestro continente y creo que esa fue una parte muy valiosa de esta experiencia. Tuvimos la oportunidad de conocer e intercambiar sobre nuestras iglesias y todo lo que ellas hacen en misión y servicio. Con gran alegría conocimos a varios hermanos cubanos que les mandan muchos saludos a todos, en especial a Juditha, Liván y Nicole.
Todos los días celebramos la Eucaristía por la mañana y la Oración de Mediodía. Cada día fue en un idioma distinto, español, portugués, francés e inglés. El domingo 9 por la tarde fue la Eucaristía de clausura en la Catedral San Lucas. Fue una celebración muy animada en la que hubo danzas típicas y afro, además de una procesión impresionante con guardia de honor y un agradable aroma a incienso que colmaba toda la catedral. Fue una gran concelebración en la que participaron los obispos y varios clérigos, siendo presidida por el Obispo Julio Murray, diocesano de Panamá.
Durante el congreso la forma de trabajo consistía en escuchar una ponencia, luego trabajar en grupos y volver a las plenarias con reflexiones y propuestas concretas. Hubo cinco ponencias de las cuales destaco dos: la del investigador costarricense Carlos Aguilar, que hizo un análisis de la Globalización Neoliberal; y la del Rvmo. Sebastian Gameleira, obispo de Pelotas, sobre cómo afecta este fenómeno a la Iglesia. Vamos a dejar una copia de las cuatro ponencias que recibimos por escrito en la oficina diocesana para todos aquellos que estén interesados en leerlas. También tuvimos la oportunidad de participar en dos de seis talleres, yo elegí el de Estrategia Misionera y el de Expresión cultural y autóctona en la liturgia. Los dos fueron muy buenos y también hay material disponible.
Aprovechando la oportunidad de este encuentro la mayoría de los obispos presentes acordaron una declaración llamada Declaración de Panamá, en la cual se propone un Centro Global como puente entre las dos polarizaciones que hay hoy día en nuestra Comunión, el Norte y el Sur; queriendo rescatar el caracter anglicano de la Vía Media. Además se comprometieron a retomar el Consejo Anglicano Latino Americano (CALA) estableciéndose una coordinación de los Primados de Brasil, Centro América, Méjico y el presidente de la IX Provincia.
Lo único que lamento es que no se haya recogido la propuesta de realizar una Declaración del Congreso para tomar una postura como Iglesias Afrolatindias sobre la Globalización que pudiera ser enviada a todos nuestros gobiernos y los organismos internacionales. Seguimos m s preocupados por hablar hacia la interna de nuestra Iglesia que por decirle claramente a nuestro pueblo cu l es nuestra opción, tal vez el silencio ya sea una respuesta.
Fueron planteados muchos desafíos para nuestra Iglesia. Ya se han dado algunos pasos para comenzar con el fortalecimiento de las relaciones entre las diócesis, particularmente con Brasil Sur Occidental y Pelotas, espero que sigamos trabajando y no dejemos en el olvido esta experiencia. ¡AHORA DEPENDE DE NOSOTROS! Trabajemos con Cristo para la construcción del Reino de paz y justicia aquí¡ en la Tierra.
DECLARACION DE PANAMA
Al Arzobispo de Canterbury,
Al Consejo Consultivo Anglicano,
A los Primados y
A las Iglesias Anglicanas miembros de la Comunión Anglicana:
Nosotros, obispos latinoamericanos, reunidos en el contexto del Congreso Anglicano de Teología damos a conocer nuestro sentimiento de solidaridad y el deseo público de unidad en Cristo que nos invita a participar y marchar por la búsqueda de la unidad perfecta en Cristo nuestro Señor.
Aprovechando la reunión convocada por la Comisión de Educación Teológica para América Latina y El Caribe (CETALC), para invitarnos a reflexionar sobre el tema de la globalización y sus implicaciones y el desafío que enfrentamos como iglesia ante este sistema económico que influye directamente en nuestra labor misionera. Nosotros, obispos de la Iglesia Anglicana de México, la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil, la Iglesia Anglicana de la Región Central de América, la IX provincia de la Iglesia Episcopal, las diócesis de Haití, Islas Vírgenes, Perú y Uruguay expresamos el compromiso por iniciar un proceso de organización que nos ayude en la expansión misionera, al fortalecimiento común y a la reflexión conjunta de la Iglesia en la región latinoamericana.
Nuestro compromiso enfatizará la renovación del respeto a la pluralidad diversidad e inclusividad que han sido un signo permanente del anglicanismo y de nuestra espiritualidad fundamentada en las Sagradas Escrituras, los Credos y en la enseñanza primaria de nuestra doctrina.
Una de las acciones que nos mantiene preocupados es la polarización de las tendencias bíblico-teológicas que se han manifestado en la Comunión Anglicana durante los últimos tres años; tendencias que se denominan Norte Global y Sur Global las cuales con su carácter aparentemente irreconciliable han enfrentado y puesto en serio riesgo la unidad de nuestra Comunión.
En medio de la discusión, los obispos latinoamericanos y caribeños nos sentimos bajo la presión de optar por alguna de estas posturas, sin embargo, creemos que ninguna de las dos alternativas representa nuestro pensamiento y nuestro espíritu, por tal razón, creemos que podemos proponer una tendencia que llamamos Centro Global, la cual exhorta a nuestra Comunión a rescatar el carácter participativo, diverso, tolerante, e inclusivo que nos ha caracterizado como vía media en el cristianismo durante gran parte de su historia.
Para poder fortalecer esta propuesta invitamos a otras Provincias de la Comunión que no se ubican totalmente en las visiones actuales del norte y del sur a desarrollar, junto a nosotros esta visión, e iniciar una ruta de reconciliación y de enlace que no permita que la unidad tal como la conocemos, sea rota.
Como obispos latinoamericanos nos comprometemos a retomar Consejo Anglicano Latinoamericano (CALA), una iniciativa plasmada en el año 1987 durante la celebración del primer congreso anglicano que reunió representantes laicos y clericales de toda la América Latina.
Para hacer realidad CALA, consideramos de suma importancia mantener la visón Centro Global como la perspectiva que dirija nuestros esfuerzos, además fortaleceremos los vínculos y herramientas que actualmente funcionan y sirven como proyectos que nos apoyan en nuestro ministerio:
Educación Teológica:
Creemos que los obispos, como lideres primarios de la misión de la Iglesia, necesitamos intercambiar continuamente nuestras experiencias, preocupaciones y fortalezas para el crecimiento mutuo y para el apoyo solidario, por tal razón motivaremos a la Comisión de Educación Teológica para América Latina y El Caribe a que nos brinde el apoyo necesario en los diversos procesos de Educación y que establezca un programa de educación continua para los obispos latinoamericanos por lo menos una vez cada dos años.
Además, que su visión sea ampliada para elaborar proyectos e iniciativas similares a este Congreso que fortalezcan la unidad de la iglesia a través de la participación y el crecimiento de su liderazgo, especialmente con mujeres y jóvenes.
Nos comprometernos a intensificar en nuestras diócesis, los procesos de formación bíblica, teológica, hermenéutica eclesiológica y profética.
Comunicaciones:
Es de suma importancia que nuestras comunicaciones sean fortalecidas para poder intercambiar experiencias, materiales y publicación de artículos que nos ayuden a reflexionar y que sirvan de aporte desde el contexto latinoamericano al resto de la Comunión.
Nos comprometemos a fortalecer la publicación Anglicanos, organismo informativo latinoamericano, que ha sido publicado desde 1984 y ha mantenido una función formativa en nuestras diócesis. El proceso para fortalecerlo incluye añadir a su carácter formativo, un carácter informativo por lo que recomendamos incluir en este proyecto la creación de una Página de Internet y una agencia noticiosa.
Coordinación
Los Primados de México, Brasil y IARCA y el presidente de la IX provincia de la Iglesia Episcopal coordinarán los esfuerzos y los mecanismos necesarios para que CALA pueda dar inicio a sus actividades y podamos aprovechar todas las instancias de encuentro para programar momentos de reunión y de consulta.
Con profundo sentimiento lamentamos la exclusión forzada de la Provincia de Brasil de la Conferencia Sur Global a celebrarse en Egipto, exclusión promovida por el Arzobispo de Nigeria, Peter Akinola, y la recepción y reconocimiento del obispo y clérigos depuestos, procedentes de la diócesis de Recife por parte del obispo Primado de la Provincia del Cono Sur de América, sin embargo expresamos nuestra esperanza de estar totalmente reconciliados con nuestros hermanos y hermanas del Cono Sur de América y seguir nuestro peregrinaje en plena comunión los unos con los otros
Estos actos de exclusión de eventos y de intromisión y desconocimiento de la autoridad y jurisdicción entre Provincias representan rompimiento de convenios y compromisos establecidos entre Primados y son producto de las tendencias intolerantes a las cuales nos enfrentamos y que esperamos puedan desaparecer pronto con la iluminación del Espíritu Santo y con nuestras acciones decididas hacia el cambio y la renovación.
República de Panamá, Octubre 2005
Al Arzobispo de Canterbury,
Al Consejo Consultivo Anglicano,
A los Primados y
A las Iglesias Anglicanas miembros de la Comunión Anglicana:
Nosotros, obispos latinoamericanos, reunidos en el contexto del Congreso Anglicano de Teología damos a conocer nuestro sentimiento de solidaridad y el deseo público de unidad en Cristo que nos invita a participar y marchar por la búsqueda de la unidad perfecta en Cristo nuestro Señor.
Aprovechando la reunión convocada por la Comisión de Educación Teológica para América Latina y El Caribe (CETALC), para invitarnos a reflexionar sobre el tema de la globalización y sus implicaciones y el desafío que enfrentamos como iglesia ante este sistema económico que influye directamente en nuestra labor misionera. Nosotros, obispos de la Iglesia Anglicana de México, la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil, la Iglesia Anglicana de la Región Central de América, la IX provincia de la Iglesia Episcopal, las diócesis de Haití, Islas Vírgenes, Perú y Uruguay expresamos el compromiso por iniciar un proceso de organización que nos ayude en la expansión misionera, al fortalecimiento común y a la reflexión conjunta de la Iglesia en la región latinoamericana.
Nuestro compromiso enfatizará la renovación del respeto a la pluralidad diversidad e inclusividad que han sido un signo permanente del anglicanismo y de nuestra espiritualidad fundamentada en las Sagradas Escrituras, los Credos y en la enseñanza primaria de nuestra doctrina.
Una de las acciones que nos mantiene preocupados es la polarización de las tendencias bíblico-teológicas que se han manifestado en la Comunión Anglicana durante los últimos tres años; tendencias que se denominan Norte Global y Sur Global las cuales con su carácter aparentemente irreconciliable han enfrentado y puesto en serio riesgo la unidad de nuestra Comunión.
En medio de la discusión, los obispos latinoamericanos y caribeños nos sentimos bajo la presión de optar por alguna de estas posturas, sin embargo, creemos que ninguna de las dos alternativas representa nuestro pensamiento y nuestro espíritu, por tal razón, creemos que podemos proponer una tendencia que llamamos Centro Global, la cual exhorta a nuestra Comunión a rescatar el carácter participativo, diverso, tolerante, e inclusivo que nos ha caracterizado como vía media en el cristianismo durante gran parte de su historia.
Para poder fortalecer esta propuesta invitamos a otras Provincias de la Comunión que no se ubican totalmente en las visiones actuales del norte y del sur a desarrollar, junto a nosotros esta visión, e iniciar una ruta de reconciliación y de enlace que no permita que la unidad tal como la conocemos, sea rota.
Como obispos latinoamericanos nos comprometemos a retomar Consejo Anglicano Latinoamericano (CALA), una iniciativa plasmada en el año 1987 durante la celebración del primer congreso anglicano que reunió representantes laicos y clericales de toda la América Latina.
Para hacer realidad CALA, consideramos de suma importancia mantener la visón Centro Global como la perspectiva que dirija nuestros esfuerzos, además fortaleceremos los vínculos y herramientas que actualmente funcionan y sirven como proyectos que nos apoyan en nuestro ministerio:
Educación Teológica:
Creemos que los obispos, como lideres primarios de la misión de la Iglesia, necesitamos intercambiar continuamente nuestras experiencias, preocupaciones y fortalezas para el crecimiento mutuo y para el apoyo solidario, por tal razón motivaremos a la Comisión de Educación Teológica para América Latina y El Caribe a que nos brinde el apoyo necesario en los diversos procesos de Educación y que establezca un programa de educación continua para los obispos latinoamericanos por lo menos una vez cada dos años.
Además, que su visión sea ampliada para elaborar proyectos e iniciativas similares a este Congreso que fortalezcan la unidad de la iglesia a través de la participación y el crecimiento de su liderazgo, especialmente con mujeres y jóvenes.
Nos comprometernos a intensificar en nuestras diócesis, los procesos de formación bíblica, teológica, hermenéutica eclesiológica y profética.
Comunicaciones:
Es de suma importancia que nuestras comunicaciones sean fortalecidas para poder intercambiar experiencias, materiales y publicación de artículos que nos ayuden a reflexionar y que sirvan de aporte desde el contexto latinoamericano al resto de la Comunión.
Nos comprometemos a fortalecer la publicación Anglicanos, organismo informativo latinoamericano, que ha sido publicado desde 1984 y ha mantenido una función formativa en nuestras diócesis. El proceso para fortalecerlo incluye añadir a su carácter formativo, un carácter informativo por lo que recomendamos incluir en este proyecto la creación de una Página de Internet y una agencia noticiosa.
Coordinación
Los Primados de México, Brasil y IARCA y el presidente de la IX provincia de la Iglesia Episcopal coordinarán los esfuerzos y los mecanismos necesarios para que CALA pueda dar inicio a sus actividades y podamos aprovechar todas las instancias de encuentro para programar momentos de reunión y de consulta.
Con profundo sentimiento lamentamos la exclusión forzada de la Provincia de Brasil de la Conferencia Sur Global a celebrarse en Egipto, exclusión promovida por el Arzobispo de Nigeria, Peter Akinola, y la recepción y reconocimiento del obispo y clérigos depuestos, procedentes de la diócesis de Recife por parte del obispo Primado de la Provincia del Cono Sur de América, sin embargo expresamos nuestra esperanza de estar totalmente reconciliados con nuestros hermanos y hermanas del Cono Sur de América y seguir nuestro peregrinaje en plena comunión los unos con los otros
Estos actos de exclusión de eventos y de intromisión y desconocimiento de la autoridad y jurisdicción entre Provincias representan rompimiento de convenios y compromisos establecidos entre Primados y son producto de las tendencias intolerantes a las cuales nos enfrentamos y que esperamos puedan desaparecer pronto con la iluminación del Espíritu Santo y con nuestras acciones decididas hacia el cambio y la renovación.
República de Panamá, Octubre 2005
RESUMEN DE LA HOMILIA DEL OBISPO MIGUEL EN LA FIESTA DE SAN LUCAS, SALTO
Queridos hermanos y hermanas,
Es como siempre un gozo y un privilegio estar acá con ustedes para presidir esta festiva ocasión de vuestra comunidad al celebrar a su patrono el Evangelista San Lucas.
Cuando hablamos de los santos y santas de Dios la mente inmediatamente se hace preguntas acerca de sus milagros. ¿Cuales fueron los hechos portentosos en sus vidas que han hecho que los recordemos con singularidad?
Si aplicamos a San Lucas este procedimiento nos quedaremos un poco perplejos al no encontrar alguno, al menos relacionado con la sanidad o algo parecido. Aunque sabemos que ciertamente fue médico, no sabemos que tal cosa haya ocurrido por su mediación. Entonces, ¿en que consistió la santidad de este hombre?
Ser santo o santa significa ser escogido o separado para Dios y poner a su disposición todo lo que somos y todo lo que tenemos. Y Lucas responde a este desafío.
Era un hombre preparado y realizó una gran obra que difícilmente seamos capaces de valorar a plenitud: puso por escrito toda la tradición oral acerca de los dichos y hechos de Jesús. Gracias a él tenemos en su evangelio importantes y peculariares informaciones, sobre todo acerca de su infancia y familia.
Es Lucas quien único nos cuenta del hogar de Nazareth y de su madre la Virgen María. El capítulo primero y parte del segundo (versos del 21 al 52), donde encontramos por ejemplo el hermoso cántico del Magnificat, son únicos por su belleza y valor.
Por otra parte, y debido a su relación tan estrecha con San Pablo, Lucas escribe el primer compendio de historia de la Iglesia, y sin él, que escribió también el Libro de los Hechos de los Apóstoles, no supiéramos quizá de la rica y hermosa experiencia de los primeros años de cristianismo.
Pero, lo más importante de todo es que con sus escritos, San Lucas pretendió, y aún pretende, en la comunión de los santos que profesamos, animarnos a la fe y al servicio de Cristo. Oigamos como dice en el capítulo primero, versos del 1 al 4:
“Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los hechos que Dios ha llevado a cabo entre nosotros, según nos la trasmitieron quienes desde el comienzo fueron testigos presenciales, y después recibieron el encargo de anunciar el mensaje. Yo también, excelentísimo Teófilo, lo he investigado todo con cuidado desde el principio y me ha parecido conveniente escribirte estas cosas ordenadamente, para que conozcas bien la verdad de lo que te han ense¤ando.
Su mensaje, convertido por el Espíritu Santo en Palabra de Dios, es también para nosotros, y yo diría que de un modo especial para aquellos que como ustedes, viven la fe en una comunidad cristiana bajo su advocación.
Que el mismo amor que lo inspiró a él, nos inspire a nosotros. Amén
NOTICIAS DE SALTO
El pasado 23 de septiembre la comunidad del Espíritu Santo en el Barrio Fátima de la ciudad de Salto, arribó a sus 14 años de vida. Fundada en el año 1991 ha trabajado incansablemente dando testimonio del amor de Dios para con todos y en el decursar de los años han surgido bajo su amparo y dirección el CAIF “Mi Refugio” y la Policlínica del barrio, servicios a la comunidad muy apreciados y reconocidos por todos.
La celebración fue por todo lo alto con una Misa Campal en el quincho del jardín la cual fue animada por un coro que con sus cantos ayudó a todos los presentes a alabar a Dios y a agradecerle por sus bondades.
Siguió a la celebración un brindis que contribuyó a acrecentar la alegría de todos los presentes.
Por otra parte, el domingo 16 de octubre, la parroquia de San Lucas celebró su fiesta patronal con una celebración, que presidida por el Obispo Miguel, y con un templo muy concurrido, nos trajo a todos los participantes una ocasión de regocijo y crecimiento en la fe.
También siguió un brindis “lluvia” en el salón parroquial que fue recientemente construido en el jardín con el esfuerzo de todos.
El ambiente festivo de nuestras comunidades crece y ya nos preparamos para el aniversario del CAIF en diciembre.
Graciela Branca
SAN LUCAS, EVANGELISTA
Lucas nació en Antioquia, Siria. Fue griego de nacimiento y médico de profesión. Según antigua tradición también tenía dones para la pintura, por lo que se le atribuye los primeros íconos de María, la Virgen, y de Jesús.
Lucas fue uno de los primeros convertidos a la fe cristiana y más tarde se convirtió en un fiel compañero de San Pablo en sus viajes misioneros. Lo apoyó durante los años de su prisión en Cesarea y Roma, al punto que se refiere a él como “el querido médico”, “y mi compañero de trabajo”. Navegó con Silas y Pablo de Tracia a Macedonia, permaneció 7 años en Filipos, y compartió el naufragio y los peligros del viaje a Roma.
sus epístolas sabemos que Pablo le tenía gran aprecio.
Lucas es el autor del tercer Evangelio, escrito alrededor del año 63, conjuntamente con el primer compendio de historia de la iglesia: el libro de los Hechos de los Apóstoles. Gracias a él sabemos de la infancia de Jesús ya que es el único evangelista que se ocupó del tema, así como de la importancia de la vida de la Virgen María su Madre, de la cual él también es profuso en exponer.
En la tradición cristiana lo simboliza un toro, animal de sacrificio, porque su Evangelio comienza con la historia de Zacarías, el sacerdote, ofrendando sacrificios a Dios. También porque Lucas expone muy claramente el sacrifico y el sacerdocio de Cristo. Su fiesta es el 18 de octubre y en nuestra diócesis la comunidad de Salto está bajo su advocación.
Actitud anglicana de leer e interpretar la biblia P. heber castaño torres
DINTINTOS USOS DE LA BIBLIA (Continuación)
En el Estudio Personal
Las razones que nos mueven como cristianos a estudiar la Biblia son múltiples. Algunos pueden estudiarla con el propósito de enseñarla a otros; otros quizá por disciplina personal dentro de un período específico del Año Litúrgico, como el Adviento o la Cuaresma; o podría ser un esfuerzo personal para informarse mejor como cristiano, u otras muchas razones.
El centro del estudio de la Biblia es el de escuchar más claramente lo que Dios reveló a los escritores sagrados –hagiógrafos- y lo que ellos revelaron a través de sus palabras. Los autores bíblicos querían que sus oyentes originales escucharan focalizando la palabra bíblica dentro del contexto histórico y cultural.
El estudio bíblico personal consiste en dilucidar el significado histórico o literal de las palabras y de las historias de la Biblia. Solamente después que dilucidamos lo que significan las palabras dentro de su contexto original – pues toda palabra fuera de contexto, sirve para cualquier pretexto-, podremos comenzar a examinar lo que podrían significar para nosotros aquí y ahora. Ficha de trabajo
& Leer pausadamente Jer. 1, 1-19
& ¿Qué dice?
& ¿Cuál es el contexto?
& ¿Qué nos dice a nosotros?
& Leer Jn. 3, 1-11
& ¿Qué dice?
& ¿Cuál es el contexto?
5. Dialogando con la Biblia
La mejor forma de estudiar la Biblia es actuar como si se estuviese dialogando con ella. Mejor aún, nos podemos imaginar a nosotros mismos dirigiendo la entrevista. Buscar mantener una conversación con el texto, haciéndole preguntas y escuchando sus respuestas. El misterio del estudio de la Biblia es el de entrar en ella, para que sea posible el diálogo, no sólo con las palabras del texto, sino también en el encuentro divino-humano, a través del cual las palabras son portadoras de esperanza. Aunque comencemos interrogando, rápidamente nos sentiremos llamados hacia dentro de las preguntas. Frecuentemente nuestros presupuestos son desafiados. Antes de que sintamos miedo por esto, lo mejor es aceptarlo como una señal de que comenzamos a enseñar y ser enseñados por la Palabra de Dios. En la entrevista, probablemente el periodista haga las cinco preguntas clásicas: quién, qué, cuándo, dónde y por qué.
El estudiante de Biblia, debería además, hacerse otras cinco preguntas básicas:
¿Cuáles son las palabras auténticas del pasaje?
El objetivo es descubrir cuál es el texto original, qué fue lo que el autor escribió realmente. Buscar esto es un proceso técnico, conocido como crítica textual. El estudiante de la Biblia puede tomar alguna decisión viendo lo que varios lectores anotaron en nota a pie de página de varias traducciones y en los comentarios bíblicos.
Ficha de trabajo
& Leer pausadamente Jer. 1, 1-19
& ¿Qué dice?
& ¿Cuál es el contexto?
& ¿Qué nos dice a nosotros?
& Leer Jn. 3, 1-11
& ¿Qué dice?
& ¿Cuál es el contexto?
5. Dialogando con la Biblia
La mejor forma de estudiar la Biblia es actuar como si se estuviese dialogando con ella. Mejor aún, nos podemos imaginar a nosotros mismos dirigiendo la entrevista. Buscar mantener una conversación con el texto, haciéndole preguntas y escuchando sus respuestas. El misterio del estudio de la Biblia es el de entrar en ella, para que sea posible el diálogo, no sólo con las palabras del texto, sino también en el encuentro divino-humano, a través del cual las palabras son portadoras de esperanza. Aunque comencemos interrogando, rápidamente nos sentiremos llamados hacia dentro de las preguntas. Frecuentemente nuestros presupuestos son desafiados. Antes de que sintamos miedo por esto, lo mejor es aceptarlo como una señal de que comenzamos a enseñar y ser enseñados por la Palabra de Dios. En la entrevista, probablemente el periodista haga las cinco preguntas clásicas: quién, qué, cuándo, dónde y por qué.
El estudiante de Biblia, debería además, hacerse otras cinco preguntas básicas:
¿Cuáles son las palabras auténticas del pasaje?
El objetivo es descubrir cuál es el texto original, qué fue lo que el autor escribió realmente. Buscar esto es un proceso técnico, conocido como crítica textual. El estudiante de la Biblia puede tomar alguna decisión viendo lo que varios lectores anotaron en nota a pie de página de varias traducciones y en los comentarios bíblicos.
¿Cuáles son los marcos literarios del texto? Es decir detectar lo que le da unidad literaria, la per¡copa.
En otras palabras, cómo fue que este pasaje llegó al interior del libro. Como un hueso que sólo puede ser entendido como parte del esqueleto, el pasaje tiene que ser visto como parte del argumento de todo el libro. Detrás de las palabras del libro, notamos las líneas maestras y el progreso de la acción.
¿Quién es el que está hablando aquí? ¨A quién se dirige? ¨Qué propone? Estas cuestiones se dirigen a conocer la identidad de quién habla y de su audiencia, es decir para quién habla. Esto es importante, pues sabremos también de dónde viene y cuál es su tradición, o punto de partida, desde dónde habla. Sacerdotes, profetas, reyes, sabios y poetas, todos hablan lenguajes diferentes y usan las características propias a su tarea. Su auditorio puede también diferir. El sentido que le damos al pasaje depende del propósito para el cual pensamos que fue usada.
¿Qué significan las palabras del texto en su contexto original, histórico y cultural? Aqu¡ nos preguntamos por el sentido de las palabras en el lenguaje de su ‚poca. El tema está en el significado literal de las palabras, frases, y conceptos del pasaje en el tiempo en que fue escrito.
¿Cómo fue usado el significado original del texto dentro de la Biblia misma; y dentro de la tradición judaica-cristiana en los años siguientes? Por este camino, comenzaremos a preguntarnos: ¿Cuál es el significado del texto hoy? La Biblia, como la Palabra Viva de Dios, significa más de lo que su significado histórico inicial. Esto queda claro con la repetición de relatos sobre los patriarcas; la reutilización de antiguas profecías hechas por los profetas, y el propio Nuevo Testamento donde descubrimos una especie de reciclaje de la Biblia Hebrea. Cada generación escuchó la Palabra de Dios renovada para su propio tiempo y circunstancia. Para los cristianos contemporáneos, que somos fruto de la conciencia histórica de hoy, lo literal de la Biblia solo podrá obtenerse después de familiarizarnos con la plenitud del significado histórico. Somos hijos de nuestra historia, por lo tanto condicionados por ella.
Esta forma de acceder a la Biblia, como estudio personal, nos lleva a abrir nuestros corazones al poder inmanente y dinámico de la Palabra escrita de Dios.

